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viernes, 29 de abril de 2016

Zella Day, la estrella que viene


Como comenté en el anterior reportaje sobre Coachella 2016, Zella Day fue uno de mis grandes descubrimientos. Me llamó la atención su madurez, tablas escénicas y control de cualidades. Hasta tal punto que le calculé mínimo unos 25 años; cuando tras su concierto curioseé y descubrí que tenía 21 recién cumplidos, quedé más impresionado si cabe.

Además, es una artista versátil.

Puede roquear:


Puede desenvolverse en acústico:


Puede “popear”:


Zella Day se crió en un pequeño pueblo de Arizona, aislado entre montañas (a 2.000 metros de altitud), llamado Pinetop, de unos 4.000 habitantes, en el condado de Navajo (al lado de una reserva india).


Ahí se crío jugando descalza por sus bosques, con sus padres, su abuela, su hermana y los vecinos.

Empezó a cantar a los 6 años. Su madre era cantante de jazz y le animó a aprender a tocar la guitarra, cosa que hizo a los 9.

martes, 26 de abril de 2016

Coachella 2016, la acampada virtual que no cesa



Queridos lectores amantes de la música.
Coachella volvió a abrir sus puertas al mundo de forma virtual y por supuesto me puse las botas. Después de la experiencia del año pasado, era una cita ineludible. De esas que tienes marcada en el calendario con letras rojas. 
Volví a instalar la tienda de campaña en la habitación que tengo dedicada a la música y transformé mi ritmo biológico adaptándolo al horario cambiado de Indio-California. Básicamente no dormía por la noche y si por el día pero poco y malamente (como si realmente estuviera en el festival). Mi cuerpo terminó por adoptar forma de sillón, y mi sillón forma de cuerpo humano. Pero mereció la pena. Eso si, comprendí que la música puede ser una droga muy potente. Solo tenía una botella de agua al lado mas la vorágine resultó extremadamente intensa y placentera.
Me di cuenta que comenzaba siempre la jornada, sobre las 12 de la noche, con un volumen medio (con los auriculares puestos), luego iba in crescendo, de tal manera que cuando amanecía, siempre lo tenía a todo trapo; de ahí ya no bajaba. Es parecido al aumento de dosis de las drogas.
Otro síntoma. El último día, lunes por la mañana, cuando repitieron la última jornada, me di cuenta que volvía a ver las cosas que me habían gustado. Esto lo achaqué a lo siguiente. Durante dos días probé todas las drogas que me suministró Coachella (de todos los colores y sabores), pero tras la última jornada (las repetían cada vez que terminaba),  acudía a los conciertos conocidos sabiendo  que el efecto causado era más potente. 
Es parecido a la selección personal de las drogas.
Completamente sugestionado y atrapado. La música actuaba en mí como droga pura y dura. Ah, cuanto placer.  No creo que haya droga más sana en el mundo (aunque el final de la experiencia fuera algo enfermiza). 
Pero vayamos al grano de arroz que dirían en Los Simpsons, que seguro que es lo que más os interesa.
Iré jornada por jornada mostrándoles algunas de las actuaciones que más me gustaron.
Yo lo vi igual en directo. Estos vídeos es tal cual la señal con que retransmitieron. Observar la alta calidad de imagen, sonido y producción.  Un auténtico disfrute para los sentidos. 

Viernes

Carla Morrison - Un beso
Nunca podré olvidar que mi primer concierto tras abrir las puertas Coachella 2016 fue el de la diva latina Carla Morrison. Que estuvo inmensa, lo dio todo. Un concierto muy emocional. Cantando en español. Gran canción e interpretación Un beso (justamente abrió su concierto con esta canción). Por cierto, se despidió al grito de "Viva México cabrones".  :D

Christine & The Queens - Science Fiction
No la conocía y me encantó su concierto. Christine es una artista francesa muy completa. Canta, baila y actúa. Pasé un rato por la carpa y ya me quedé bailando a su ritmo. Comprobarlo ustedes mismos. Es muy contagiosa. Se les moverán los hombros. Puede que todo el cuerpo.