viernes, 29 de abril de 2016

Zella Day, la estrella que viene


Como comenté en el anterior reportaje sobre Coachella 2016, Zella Day fue uno de mis grandes descubrimientos. Me llamó la atención su madurez, tablas escénicas y control de cualidades. Hasta tal punto que le calculé mínimo unos 25 años; cuando tras su concierto curioseé y descubrí que tenía 21 recién cumplidos, quedé más impresionado si cabe.

Además, es una artista versátil.

Puede roquear:


Puede desenvolverse en acústico:


Puede “popear”:


Zella Day se crió en un pequeño pueblo de Arizona, aislado entre montañas (a 2.000 metros de altitud), llamado Pinetop, de unos 4.000 habitantes, en el condado de Navajo (al lado de una reserva india).


Ahí se crío jugando descalza por sus bosques, con sus padres, su abuela, su hermana y los vecinos.

Empezó a cantar a los 6 años. Su madre era cantante de jazz y le animó a aprender a tocar la guitarra, cosa que hizo a los 9.


Aprendió folklore nativo por medio de un indio apache, que  ayudaba a la familia en el rancho, llamado Kicker.


Su primera actuación ante público fue a la edad de 9 años en la cafetería que poseía su abuela, se llamaba One More Coffee Shop. Único lugar del pueblo con música en directo.


Ella ha recordado en alguna entrevista que desde pequeña tenía capacidad para emocionar. Tomó consciencia por primera vez sentada en la entrada principal de su casa: se puso a cantar y algunos vecinos lloraron.


Cuando le preguntan por las desventajas para el desarrollo musical por vivir en un lugar tan apartado, ella dice que más bien eran ventajas. Jugaba con la música y nadie le decía que no ni como tenía que hacerlo. Se expresaba libremente.


Pero su abuela murió y la cafetería se cerró.

Así que tuvo que empezar a viajar semanalmente a Phoenix, con su madre, para seguir con sus lecciones musicales. Un viaje de unas cuatro horas por trayecto (casi 300 kilómetros).

Con 14 años comenzaría a viajar a Nashville, donde se alojaría durante una semana al mes para trabajar en campamentos de composición profesional para jóvenes artistas.

Con 15 años tenía algunas canciones producidas, un EP en la bandeja de salida. Pero el sonido no le convencía, le sonaba demasiado country, además, sentía que tenía que ser más paciente y seguir su corazón.

Así que hizo lo impensable, se alejó de la posibilidad de tener un disco producido en un sello importante y les dijo que no.

Ambas partes se desearon suerte pero básicamente les dio con el canto en los dientes.

A los 17 años, con su madre y su hermana,  se mudó a vivir a Los Ángeles. Sentía que había arriesgado, en Los Ángeles había mucha competitividad y ella era una artista más.

Incluso comenta que a veces cuando decía que era artista había gente que no se lo terminaba de creer. Eso da una idea de cómo es la ciudad de Los Ángeles.

Estuvo viviendo dos años en Long Bech, trabajaba en un restaurante y un par de veces por semana se juntaba con compañeros y tocaba y grababa.


Luego se mudó a Silver Lake, el cambio le gustó, estaba más cerca de sus compañeros y el estudio. El ritmo se aceleró.


Así hasta llegar la publicación de su primer disco con 20 años y la actuación en Coachella con 21.

El disco se llama Kicker, como el indio apache amigo de la familia que durante la infancia le contaba  y le llenaba la cabeza de cuentos y leyendas nativas.

Justo antes de tener el disco físicamente entre las manos dijo que cuando lo tuviera regresaría a Pinetop para regalárselo a él.

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Reconozco que en algún momento llegué a pensar, sin saberlo, al verla tan adelantada, que alguien tuvo que pararle los pies con 14, 15 o 16 años. Luego comprobé que, efectivamente, pararon su carrera pero ella misma con 15. Me sorprende pero no tanto. Seguir el instinto lo llama ella, cosa que aprendió bien en su pueblo dice.

El detalle del disco me parece precioso y significativo. La imaginas de pequeña oyendo los cuentos nativos que le contaba Kicker. Imaginas a ella contándole sus ilusiones artísticas; o él mismo observándolas. Y la imaginas regresando al pueblo con un disco bajo el brazo, titulado con su nombre, para regalárselo. 

Ha explicado que considera a Kicker la primera persona que alimentó su capacidad creativa.  

Su disco debut (Kicker, 2015) es notable y completo. Con un sonido fresco y buenas y variadas canciones. 


Zella Day es una mujer muy hermosa; una beldad. Y tiene mucha clase. Como se puede apreciar en este vídeo. 


A buen seguro el mundo de la moda se peleará por ella. Seguro que lo están haciendo ya. Nuestra tranquilidad es que es una verdadera artista, su biografía está plagado de detalles que lo confirman, como hemos podido comprobar. 

Vayamos con algunos vídeos para conocerla mejor artísticamente.

En éste podemos verla interactuando generosamente con el público, con ángel, con una preciosa voz y transmitiendo mucha emoción.

Aquí solo tiene 20 años. Me sorprende su consciencia como artista y su capacidad para hacer feliz a la gente. 


Ahora un vídeo que demuestra su simpatía, naturalidad y espontaneidad.  

Actuando en un bar de Los Ángeles con 19 años. En el minuto 00:45 mira tras una ventana y se da cuenta que Myles Cyrus está viendo su concierto. La cara que pone es todo un poema. Comprobarlo ustedes mismos. 


Zella Day ya despierta pasiones considerables. En 2015 estuvo de gira durante un mes por Europa (en noviembre). En este concierto en Moscú se puede apreciar la locura del público. 


Pero no es cosa de un lugar o una región concreta. Es allá a donde va. En Houston también. 



En un bar de Venice, California, con 19 años recién cumplidos. 

En Coachella invitó a cantar a un artista llamado Nahko, que tiene sangre cherokee. Compruebo que son amigos desde hace tiempo. Precioso detalle. La canción y el dúo están muy bonitos. A ella ya se le puede apreciar gran estilo y voz, que suena muy dulce. Supongo que algunos ya se darían cuenta que iba para estrella. 


Este vídeo pertenece a la interpretación de uno de sus mayores éxitos, posiblemente el mayor hasta la fecha, Hypnotic, dentro de la furgoneta de "Jam in the Van". En un momento dado agarra un muñeco títere y se pone a jugar con él tierna y simpáticamente, desatando el humor de sus compañeros. 


1965, otra de sus grandes canciones. En el mismo formato dentro de la furgoneta.  



Un vídeo que me encanta. ¿Si te dicen que es un ángel que bajó a la tierra a cantar y componer música te lo crees? Yo si. :)


De nuevo 1965 pero interpretándola en el concierto que la descubrí y me ganó. El Weekend 1 de Coachella 2016. Es un vídeo aficionado pero está bien grabado. 



Zella Day es una estrella en ciernes. Lo tiene todo para triunfar: talento, clase y juventud. Estaremos pendientes. Es mucho lo que le queda por ofrecer. Su carrera no ha hecho sino despegar. 

























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