Aproveché una noche de fiesta en las últimas navidades. Al lado de un bar le abordé. Le pregunté por Aristóteles, Platón, Sócrates... recuerdo que en el instituto la filosofía fue una de las asignaturas que más me gustó, pero ya se me habían olvidado las tesis de estos insignes pensadores, y quería recordarlas.
Paciente y amablemente me respondió. Se puede filosofar en cualquier circunstancia, entre vinos y cervezas por supuesto que también, pero aquello ya se estaba convirtiendo en unas clases particulares nocturnas y alevosas. Así que me aconsejó, si quería profundizar más, que me leyera El Mundo de Sofía. Aquel libro que se publicó en 1991 y se convirtió en un rotundo éxito a nivel mundial. La historia de la filosofía -siempre desde el punto de vista occidental, para concretar diríamos que europeo-, novelada. Comentada muy amenamente, con un lenguaje accesible pero sin caer en el simplismo, sin perder su grado de dificultad.
Le tomé la palabra a mi amigo el filósofo y hombre renacentista.
